Tlachinollan/ Desinformémonos

En el marco de la iniciativa de ley constitucional sobre derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos del estado de Guerrero, iniciaron los foros de consultas para que se pueda aprobar la iniciativa de ley 701, que reconoce los derechos de los pueblos originarios, por el congreso del Estado. Dicha iniciativa de ley fue impulsada por los pueblos indígenas y organizaciones sociales. Las mesas que se abordaron en el cuarto foro llevado a cabo en Paraje Montero fueron los siguientes: sistemas normativos indígenas, jurisdicción indígena y Estado; efectivo acceso a la jurisdicción del Estado; tierra, territorio y recursos naturales; consulta libre, previa e informada a los pueblos indígenas y afromexicano del estado de Guerrero; derechos de las mujeres indígenas y afromexicanas desde la perspectiva de género. Son 17 mesas temáticas las que se abordarían durante los foros de consultas, las que no siempre aborden los mismos temas.

El primer foro de consulta se realizó en la comunidad de El Paraíso, municipio de Ayutla de los Libres, seguido del segundo foro en Metlatonoc, el tercero en Tlapa de Comonfort y el cuarto en Paraje Montero, a este último foro llegaron más de 2 mil personas para participar en una reflexión que tiene como propósito nutrir la iniciativa de ley sobre los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afromexicanos del estado de Guerrero. Recordemos que Héctor Astudillo Flores, gobernador de Guerrero, junto con legisladores borraron de un plumazo la ley 701, más que eso los derechos de los pueblos a la autonomía y a la autodeterminación de sus gobiernos y el florecimiento de sus comunidades. Ahora el concurso de los esfuerzos de las autoridades comunitarias es para una reflexión profunda y la construcción de un movimiento con demandas en torno a los derechos colectivos, donde se mire a los pueblos indígenas como sujetos de derechos.

En los espacios de reflexión se ha dado desde la gobernanza de las autoridades comunitarias, pasando por los derechos de las mujeres hasta el cambio climático. Más allá de las participaciones en los foros -hasta el momento- la preocupación esencial es el pensamiento de los pueblos originarios y las prácticas ancestrales. Se apela a que existe una episteme de los pueblos originarios y que se debe pensar el mundo desde la lengua y desde las prácticas inmemoriales de los pueblos indígenas, como la quema de leña o los sistemas de curación como el espanto o la vergüenza, o los rezos al señor de los venados, una serie de prácticas que representan una cosmogonía. Es el caso de la menstruación de mujeres o la reproducción de la vida misma que está asociada a los ciclos de la luna, a decir verdad, el cuerpo de la mujer vista como un territorio lo cual cobra su significado con la madre tierra, dadora de vida.

En las críticas destacaron que el ejército entra en las comunidades, en ocasiones con drones con el pretexto de que hay siembra de amapola, pero en aras de combatir el narcotráfico de enervantes sólo aumentan las violaciones a los derechos humanos, mientras el problema real de la pobreza sigue dando látigos. También comentaron que los derechos colectivos de los pueblos se deben respetar por parte de los gobiernos, así como el amor por la justicia comunitaria. Entre otras participaciones se dijo que se tendría que impulsar que representantes de los pueblos originarios ocupen espacios en los tres niveles de gobierno.

La más sentida de las demandas y propuestas fue en que se debe fortalecer la ley 701, combate al machismo y en casos de agresión a las mujeres las autoridades pertinentes deben juzgar con perspectiva de género. En el tema del territorio las comunidades rechazaron unánimemente la entrada de las empresas extractivas a la región de la Montaña, entre muchas propuestas que van surgiendo en los foros de consulta.

El reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos tiene que ver con una forma de estar y vivir el mundo, de caminar y de dar la palabra. La reflexión va más allá de una iniciativa de ley que es una puerta para ejercer los derechos colectivos de los pueblos originarios, máxime cuando la ley ya estaba y reconocía expresamente a la policía comunitaria como cuerpo de seguridad legitimada y elegido por los mismos pueblos, pero no faltan los gobiernos sátrapas y enemigos de las comunidades sólo por ser indígenas.

En los siguientes foros de consultas que se realizaron en San Luis Acatlán el 27 de septiembre, Marquelia y Tlacoachistlahuaca el 28 de septiembre, más comunidades participaron para nutrir una ley que puede ser una de las mejores leyes del Estado de Guerrero en términos de los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afromexicanos. La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) hoy más que nunca debe estar unida con el mismo propósito, si bien es cierto la policía comunitaria no surgió por una ley que reconociera esos derechos, en estos momentos es necesaria una ley como una forma de exigencia al Estado que debe reconocer plenamente los derechos de los pueblos originarios.

Extracto de: Prolegómenos sobre derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos