Sobrevivientes de la masacre de El Charco, perpetrada por militares en el municipio de Ayutla de los Libres, Guerrero, señalaron ante la prensa y en foros recientes que a casi 20 años de las agresiones, el gobierno mexicano ha permanecido indiferente ante las graves violaciones a derechos humanos, entre ellas ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y tortura contra algunos de los aprehendidos. No es así lo que ocurre del lado de los pueblos del municipio Ayutla de Los Libres y del propio poblado de El Charco, ahí se participa actualmente en tres procesos que muestran su valor indoblegable: primero, la lucha por la verdad y la justicia para las víctimas de la masacre, sus familiares y sus solidarios; segundo la participación en la consolidación de la CRAC-