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Compañer@s, Maestr@s debemos ocupar el lugar que históricamente nos corresponde, sobre todo, cuando hay que enfrentar la pandemia. Nuestr@s estudiantes, así como nuestras comunidades lo necesitan. En esta etapa de confinamiento, debemos generar propuestas y proponer actividades que representen un sostén en la situación en la que se encuentran, dar mayor importancia al aprendizaje crítico y a la reflexión colectiva que les permita comprender y enfrentar el momento actual (y futuro) en que viven, recuperando el papel que tienen las familias y las comunidades como educadoras, formadoras e inculcadoras de principios, hábitos, y valores, siempre tomando en cuenta que la casa no es la escuela y ésta no puede trasladarse a domicilio, ya que no cuenta con las características ni las condiciones para tal propósito y l@s familiares tienen responsabilidades que no les permite tiempo para la atención que los estudiantes requieren.

 

Con esta coyuntura infecciosa imaginaria para las empresas prioritarias de este país, el ansia de ganancias está dando nuevas caras, se está viendo que la mercadotecnia de la burla no tiene límites, todo es posible para posicionar imagen y limpiar la sucia cara empresarial mexicana, darte a conocer como empresa o marca socialmente responsable y necesaria en los momentos más inoportunos y a costa de lo que sea y de quien sea.

 

No tienen ni tantita...Unos ofreciendo que ahora si el servicio que ofertan, lo harán con gran esmero, como si te hicieran un favor y los costos que te cobran no valieran. Otros en un comercial donde te informan su valor de continuar trabajando, todo por ti y que les puedes ir a comprar y así no mermar sus ganancias, claro sin expresar si sus trabajadores están siendo obligados a costa de su seguridad, ni si tienen un trabajo estable, con prestaciones, seguridad social, no, nada de eso.