En la Plaza Fundadores de la ciudad de Querétaro, se han hecho muchas protestas contra el mal gobiernos, sus reformas y gasolinazos. Aquí transcribimos las palabras de Jerónimo, un maestro despedido, luchador social, perseguido por su clara visión y sensibilidad para transmitir el sentir popular.

Tenemos futuro que las nuevas generaciones se deben integrar a esta lucha, que las nuevas generaciones deben construir su propio futuro.

Ya basta que nos gobiernen los hipócritas, ya basta que nos gobiernen los tiranos, ya basta que nos gobiernen los comerciantes, los explotadores, los represores, los que destilan desprecio. ¡Ya basta!

Hoy quiero no leer un discurso, hice esto compañeros (lee sus notas como versos):

El mundo de abajo batalla constante, sobándose el lomo con salarios de hambre,

sobreviviendo apenas y a punto de acostumbrarse. 

Viviendo el saqueo, el despojo,

el desprecio,

la explotación, la miseria,

la esclavitud, la violencia.

Atrapados en miedos que muerden

la vida,

que arrancan futuros pedazo a pedazo.

Mientras, allá arriba,

príncipes y reyes en grandes palacios

que de moda está, se pinten de blanco.

Con fiestas de lujo y de roce ofensivo

de viajes, de sueldos, de grandes traiciones,

de grandes cinismos, agravios gigantes.

Se impone el dinero, la tranza, la venta.

De arriba hacia abajo se implanta

la muerte,

subastan la vida, el derecho, la tierra,

quebrantan la patria y el país inerte.

La tragedia está, no es que apenas viene.

La tarea es muy grande

y el tiempo muy corto.

Arriba se planea, se proyecta, se piensa

cómo mantener dormido, sumiso,

en espera

a un pueblo que aguanta promesas

y lenguas

cada 6, o 3 años y aún los tolera.

Temen que de abajo se construyan otros,

otras formas de pensar y hacer.

No quieren sujetos que cambien su entorno,

no quieren las rabias sueltas por las calles,

no las dignidades en unión increíble,

tampoco rebeldes que piensen el mundo,

muy otro influyente, muy otro posible.

¡Pinches atrevidos¡ nos llaman arriba

y brincan la amenaza tan grande sea el miedo,

miedo que de abajo surja autonomía,

sujeto social que transforma y cambia.

La guerrera patria que traiga justicia,

construcción social, que viva la rabia,

que se vista el barrio de reunión, de acuerdo

la escuela, la casa, también el ejido

y el joven coraje listo a caminar.

Nos temen arriba, nos llaman huevones.

La mujer valiente que rompe cadenas,

la asamblea del pueblo mostrando dolores,

el obrero claro de la explotación consciente,

salarios de hambre, de pinches patrones.

Nos quieren objetos, idiotas, sumisos,

nos quieren baratos, también eficientes.

separados todos, todos sin memoria

nos quieren sin alma, ni unidad, ni idea.

Sin vida colectiva, sin lucha, sin causa,

sin fiesta ni euforia.

Nos quieren indignos, nos quieren sin gloria.

Enero de 2017